HASTA QUE MESSI DIJO BASTA

Al FC Barcelona solo le quedan sus recuerdos y lo irreal en la figura de Leo Messi. Como institución, el club que hace no tanto presumía de valores, jugadores, formas de hacer y títulos, se ve inmerso en una espiral delirante en donde Cruyff solo es ya una marca que hay que defender para hacer dinero. Nada queda de lo que llevó el Barça al cielo. Solo cenizas. Y un Leo Messi que, a sus 32 años, sigue siendo el motivo por el que el culé medio se engancha a un televisor o acude al Camp Nou cada cinco días. Pero hasta Lío, que es eterno, dice basta. El mejor jugador de la historia vive sus últimos años en un lodazal de mediocridad que, sin ánimo de admitirlo, se regodea de ella en todas sus formas; en los despachos, en los juzgados, en el verde. La directiva actual ha aplicado lo que Ki- Taek en “Parasite” le dijo a su hijo: “El mejor plan es no tener plan”.

Leo Messi es un “rara avis”. Su fútbol, aunque parezca paradójico, se basa en “jugar”. Solo juega. Nada más. Se nos hacía difícil viéndolo hacer de padre, dando entrevistas, haciendo algo más que no fuese jugar. Pues esta directiva, que es capaz de lo imposible- y no precisamente en el buen sentido del término- ha logrado que hasta Leo Messi se pronuncie. Han logrado cabrearlo. Es algo realmente difícil. Tiene su mérito, que puede que sea el único que se lleven del cargo. “Nosotros logramos hacer enfadar a Messi”, dirán sonrientes en sus palacetes.

No voy a recopilar las cagadas de esta junta, sería absurdo. Hay demasiadas. Pero todo se ha precipitado en los últimos meses, como en una película de Tarantino. Los fuegos artificiales y la locura para el final. Es fácil entender cómo opera el Rossellismo, cómo lo ha institucionalizado Bartomeu. Se trata de ir eliminando lentamente los referentes del club, hacerle un lavado de cerebro sin decirlo, como quién no quiere la cosa. Renegar en voz baja, casi inaudible, de lo que ha diferenciado al club que ahora defienden, o deberían. Preocuparse lo más mínimo por la faceta deportiva, priorizar los honorarios adicionales y los cambios de cromo al plan deportivo. Ver el fútbol como lo que no es. No entender nada. Hacer ver que controlas la situación. Decir exactamente lo contrario a lo que vas a hacer y negar rotundamente lo que harás en unos días. Fichar mucho, y mal, vender muy mal. Lo único que tienen en común con los que, asustados, lo miramos desde abajo, es que confiamos en que Messi nos salve de esta. Como tantas y tantas veces.

Pero Leo ha dicho basta.

Pero, sin duda, la mejor forma de perpetrar su liquidación silenciosa fue la de transformar o, mejor dicho, resignificar los valores y lo diferencial del club en eslogans y camisetas. “La cantera no se toca”, “Cruyff”. Conceptos mercantilizados, porque el fútbol les da igual. Pero, al final, lo que ha marcado la diferencia ha sido las no decisiones. No fichar es lo que ha llevado a los más escépticos a llevarse las manos a la cabeza. Vender a Carles Pérez y Abel Ruiz para cuadrar números y abandonar el césped, pensando que el trabajo ya estaba hecho. Pero la lesión de Ousmane Dembélé ha devuelto a la realidad a un club que, de nuevo, se agarraba a imposibles: que Ousmane no se lesionara. La línea que separa el plan perfecto de la absoluta decrepitud es finísima, casi invisible, y el FC Barcelona la ha superado hace ya años. No hay donde agarrarse y el océano, indomable, ahoga.

La situación es límite. Las palabras de Messi, acostumbrado a guardar las formas, señalan que la división es ya irreversible. Los jugadores se sienten atacados, desprotegidos, vendidos a la prensa y al aficionado. Abidal, quizás en un acto de inmolación, ha reventado el club. Puede que fuera consciente y que, ser destituido, sea lo único que le salve. Es irónico ver a un tipo como Abidal, que dejó la imagen más bella de la historia reciente del club levantando la orejona en Wembley convertido en un rehén de Bartomeu, sin criterio alguno y haciendo explotar a un Messi que, mucho me temo, habla ahora porque se siente atacado. Porque el club, a estas alturas, ya no le importa a nadie. De tanto decir que “Messi es el Barça” hemos olvidado qué es el FC Barcelona, porque los ridículos se amontonan, las denuncias y las falsedades. Y nadie quiere pertenecer a esto. Messi sustituye, para muchos, al FC Barcelona. Por eso una posible marcha del argentino deja sin sentido todo lo demás. Y no lo olvidemos; puede pasar.

Messi, enfadado, es imparable. Pero haríamos bien en pensar que esa rabia se va a canalizar en el terreno de juego y no fuera de él. Hay quiénes mañana dirán que “El Barça está vivo en todas las competiciones, que nos quejamos por todo”. Os pido que silenciéis esta gente.

La destitución de Ernesto Valverde marcó el punto de inflexión del proceso. EL cadáver que es el club llevaba tiempo ahí, inerte, pero fue esa decisión la que lo descompuso e hizo que empezara a oler. Ya nadie podía obviarlo. Salieron nombres de debajo las piedras para sustituirle mientras él iba a entrenar. Xavi, Koeman, hasta Pochettino-quién dijo preferir ir a una granja que entrenar al Barça-. Setién, sin creerlo, aceptó el cargo. Dudas, lesiones, ventas, no fichajes. Todo lo que pasa desde hace unas semanas es visto como algo sospechoso y potencialmente peligroso. El club y la afición están en una psicosis de la que es ya imposible escapar.

El triplete de 2015 fue laureado, celebrado, llorado. Quién nos iba a decir que, unos años después, aquellas lágrimas, aun naciendo del recuerdo de Berlin, serían unas con un significado tan diferente. La Champions más amarga de la historia ató al club a una implosión inevitable. Messi dijo basta, el Barça tirita. Nosotros, esperamos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s